Buscar un psicólogo en Dos Hermanas puede parecer sencillo hasta que empiezas a encontrar diferentes profesionales, especialidades y formas de hacer terapia. Ansiedad, trauma, dificultades de pareja, duelo, autoestima, problemas relacionados con el apego o situaciones que llevamos años arrastrando pueden necesitar abordajes diferentes.
Por eso, elegir psicólogo no debería depender únicamente de encontrar una consulta cercana. También es importante conocer cómo entiende el profesional lo que te ocurre, qué formación tiene y qué herramientas terapéuticas puede utilizar para ayudarte.
En mi consulta de psicología en Dos Hermanas trabajo desde un enfoque integrador. Esto significa que no intento encajar a todas las personas en una única técnica o modelo terapéutico. Parto de comprender qué está ocurriendo, qué puede haber contribuido a ello y, especialmente, qué está haciendo que el problema continúe presente hoy.
A partir de esa comprensión, adapto la intervención a cada persona, integrando diferentes modelos y herramientas según sus necesidades y el momento del proceso terapéutico.
¿Qué significa trabajar desde un enfoque integrador?
Dos personas pueden acudir a consulta diciendo exactamente lo mismo: “Tengo ansiedad”, y sin embargo necesitar intervenciones muy diferentes. En una persona puede predominar la preocupación y la anticipación; en otra, determinadas experiencias del pasado; en otra, la autoexigencia, las dificultades de apego o una forma de mantenerse constantemente en alerta.
Por eso, mi forma de trabajar no parte de aplicar un único método a todos los problemas. Como Psicólogo General Sanitario en Dos Hermanas, trabajo desde una perspectiva integradora que me permite adaptar la intervención a la historia, las necesidades y los objetivos terapéuticos de cada persona.
Integro diferentes enfoques y herramientas procedentes de la psicología basada en la evidencia, con especial atención al trauma, apego y regulación emocional. Dependiendo del caso y del momento del proceso, puedo incorporar terapia EMDR, estrategias cognitivo-conductuales, ACT, mindfulness, trabajo con diferentes estados o partes de la persona y recursos orientados a la regulación emocional y corporal.
Pero trabajar de manera integradora no significa acumular técnicas. Significa comprender qué está manteniendo el problema y qué intervención puede ser más útil en cada momento. Una persona puede necesitar primero recuperar estabilidad y aprender a regularse; posteriormente trabajar determinadas experiencias que siguen teniendo carga emocional y, más adelante, afrontar situaciones que había empezado a evitar o recuperar aspectos importantes de su vida.
El tratamiento, por tanto, no permanece estático: evoluciona conforme evoluciona la persona.
Psicólogo para ansiedad en Dos Hermanas: no todo consiste en aprender a relajarse
Cuando una persona lleva tiempo viviendo con ansiedad, es frecuente que ya haya intentado muchas cosas para encontrarse mejor: distraerse, intentar no pensar, mantenerse ocupada, evitar determinadas situaciones o buscar continuamente explicaciones sobre lo que siente.
Algunas herramientas de regulación pueden ser muy útiles, especialmente al comienzo del tratamiento. Sin embargo, trabajar la ansiedad no debería reducirse únicamente a aprender técnicas para relajarse.
En terapia también necesitamos comprender qué está haciendo que ese sistema de alarma continúe activándose. En algunas personas tendrá mucho peso la anticipación y la preocupación; en otras, la necesidad de control, la autoexigencia, determinadas experiencias anteriores o situaciones que progresivamente han empezado a evitar.
Por eso, en mi trabajo con ansiedad en Dos Hermanas, podemos comenzar aprendiendo a manejar mejor la activación y recuperando poco a poco aquello que la ansiedad ha ido limitando, pero el proceso puede avanzar después hacia las experiencias, pensamientos, aprendizajes o patrones que están manteniendo el problema.
El objetivo no es conseguir que una persona dependa permanentemente de técnicas para controlar lo que siente, sino que pueda comprender qué le ocurre, recuperar funcionamiento y trabajar sobre aquello que continúa alimentando el malestar.
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Trauma: cuando el pasado sigue influyendo en el presente
Cuando hablamos de trauma no nos referimos únicamente a acontecimientos extremos. Algunas experiencias pueden dejar aprendizajes emocionales que siguen influyendo en nuestra forma de sentir, relacionarnos o reaccionar mucho tiempo después de que la situación haya terminado.
A veces la persona sabe racionalmente que aquello pertenece al pasado y, sin embargo, determinadas situaciones continúan provocando miedo, hipervigilancia, necesidad de control, evitación, vergüenza, culpa o una activación emocional difícil de comprender.
También pueden permanecer determinadas creencias sobre uno mismo: “no soy suficiente”, “no puedo confiar”, “no tengo control” o “hay algo malo en mí”. En otros casos, la persona ni siquiera relaciona inicialmente lo que siente hoy con determinadas experiencias anteriores.
En mi trabajo como psicólogo especializado en trauma en Dos Hermanas, no parto únicamente de preguntar qué ocurrió, sino de comprender qué huella dejó aquella experiencia y de qué manera continúa interfiriendo en la vida actual.
Desde un enfoque integrador podemos trabajar tanto la regulación emocional y los desencadenantes actuales como las experiencias que siguen conservando carga emocional. Cuando está indicado, la terapia EMDR puede formar parte de este proceso para trabajar recuerdos y aprendizajes que continúan activándose en el presente.
El objetivo no es olvidar lo sucedido ni cambiar nuestra historia. Es que aquello que ocurrió pueda ocupar un lugar diferente, sin seguir condicionando con la misma intensidad nuestra vida presente.
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Terapia EMDR en Dos Hermanas: trabajar más allá de los síntomas
Cuando determinadas experiencias continúan teniendo impacto en el presente, reducir únicamente los síntomas puede no ser suficiente. Podemos aprender recursos para manejar mejor la activación, pero en algunos casos también necesitamos trabajar sobre aquello que sigue provocando esa respuesta.
Dentro de mi enfoque integrador incorporo la terapia EMDR cuando la evaluación del caso y el momento del proceso indican que puede resultar adecuada. EMDR permite trabajar con recuerdos, experiencias y aprendizajes que continúan asociados a una carga emocional significativa.
Esto no significa borrar recuerdos ni olvidar lo ocurrido. El objetivo es favorecer que esas experiencias puedan ser procesadas de una manera más adaptativa, de modo que recordar algo del pasado no implique necesariamente volver a reaccionar como si estuviera sucediendo en el presente.
Tampoco todas las personas que acuden a mi consulta comienzan directamente trabajando recuerdos. En ocasiones necesitamos primero desarrollar recursos de regulación, comprender mejor determinados patrones o conseguir suficiente estabilidad antes de avanzar hacia otras fases del tratamiento.
Por eso, cuando utilizo EMDR en mi consulta de Dos Hermanas, lo integro dentro de un proceso terapéutico más amplio e individualizado. La técnica está al servicio de la persona y de sus objetivos terapéuticos, no al contrario.
Más información sobre mi forma de trabajar con terapia EMDR en Dos Hermanas. Terapia EMDR en Dos Hermanas
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Terapia de pareja en Dos Hermanas: comprender lo que ocurre entre los dos
En terapia de pareja, mi forma de trabajar también parte de un enfoque integrador. Una dificultad de pareja rara vez puede entenderse únicamente observando quién tiene razón, quién inicia las discusiones o quién debería comportarse de otra manera.
Cuando una pareja llega a consulta pueden aparecer problemas de comunicación, conflictos repetitivos, celos, pérdida de confianza, infidelidades, distanciamiento emocional, dificultades en la intimidad o dudas sobre la continuidad de la relación. Pero detrás de aquello que vemos también puede haber necesidades emocionales, experiencias anteriores, estilos de apego y diferentes formas de responder ante la inseguridad, el rechazo o el miedo a perder al otro.
Por eso, mi trabajo no consiste únicamente en enseñar a la pareja a comunicarse mejor. También buscamos comprender el ciclo que se ha creado entre ambos: qué activa a cada uno, cómo intenta protegerse, qué respuesta provoca en el otro y de qué manera esas reacciones terminan alimentándose mutuamente.
En algunos casos será necesario trabajar comunicación, límites, acuerdos, reparación de la confianza o intimidad. En otros tendrá especial importancia la regulación emocional, el apego o determinadas experiencias individuales y relacionales que siguen influyendo en la relación actual.
Esta perspectiva permite intervenir tanto sobre lo que sucede entre los miembros de la pareja como sobre aquello que cada uno aporta a la relación desde su propia historia. El objetivo no es buscar culpables ni decidir quién tiene razón, sino ayudar a comprender qué está manteniendo el problema y favorecer cambios que puedan trasladarse a la vida cotidiana.
En mi trabajo de terapia de pareja en Dos Hermanas, adapto la intervención a las necesidades y objetivos de cada pareja, igual que hago en terapia individual: no todas las parejas necesitan trabajar lo mismo ni todas necesitan hacerlo de la misma manera.
Conoce más sobre mi forma de trabajar en terapia de pareja en Dos Hermanas. TERAPIA DE PAREJA
¿Cómo saber qué tipo de terapia necesito?
Es habitual buscar ayuda psicológica y no saber exactamente qué tipo de terapia necesitamos. Algunas personas llegan preguntando directamente por terapia EMDR, mientras que otras simplemente saben que tienen ansiedad, están atravesando una situación difícil o llevan tiempo sintiendo que algo no funciona como les gustaría.
No necesitas llegar a consulta sabiendo qué técnica necesitas. Determinar cómo abordar el problema forma parte del propio proceso terapéutico.
Las primeras sesiones permiten comprender qué está ocurriendo, cómo está afectando a tu vida, qué factores pueden estar manteniendo el malestar y cuáles son los objetivos que quieres conseguir. A partir de ahí podemos establecer una propuesta de trabajo adaptada a tus necesidades.
Además, la terapia puede ir cambiando conforme avanzamos. En un primer momento puede ser necesario trabajar regulación emocional y recuperación del funcionamiento cotidiano; posteriormente podemos abordar experiencias que siguen teniendo carga emocional, patrones que se repiten o situaciones que se han empezado a evitar.
Por eso, trabajar desde un enfoque integrador permite que el tratamiento evolucione contigo, en lugar de intentar adaptar todos los problemas a una única técnica.
Soy Alejandro Hermosín Alemán, Psicólogo General Sanitario, colegiado AN08067, especializado en trauma y ansiedad. Trabajo con adultos y parejas en mi consulta de psicología en Dos Hermanas desde un enfoque integrador, incorporando diferentes herramientas y enfoques terapéuticos en función de las necesidades, objetivos y momento del proceso de cada persona o pareja.
Si estás valorando comenzar terapia, puedes contactar conmigo para solicitar una primera cita. Contacto